Historia para no dormirLa noche era neblinosa.Él era un asesino. Un hombre sin sentimientos, un ser horrendo de sangre fría.La Muerte lo buscaba, quería hacer justicia. Se movía con el temple de un hombre y la gracilidad de una dama. Convencido, de que el tiempo colocaría a todo en su lugar.Él debía su vida. Creyó matar a la propia Muerte, pero mató a la dama de ésta. Era consciente de lo que había hecho al ver aquella figura femenina mientras caía tras una cobardísima puñalada en la espalda. De ella brotó su último chillido y un cordel de sangre negra.La Muerte lo notó. Su